Rectificación “El cambio si… pero con ética”
Errar es de humanos
Frenando Lavoy.
Liliana Castillo M.
John Henry Arboleda
En días pasados, nuestro equipo de profesionales multidisciplinar publicó una noticia muy interesante para las comunidades afrocolombianas, donde contextualizó el avance de un proyecto que estamos llevando a cabo y a su vez hicimos una deuncia pública que hoy queremos rectificar. Para refrescarles la memoria, les comparta el comunicado publicado con su debida subsanación.
Cuando hay que actuar se actua y cuando hay que corregir se corrige. Desde el primer semestre del año 2022 un grupo de personas de la población afrodescendiente en diversos puntos del planeta, se dio a la tarea de pensarse las formas mas expeditas para conseguir la ampliación de la representación de esta comunidad en el cuerpo diplomático del Estado colombiano. Compañeros y compañeras en Colombia, España, Estados Unidos, Ecuador, Cuba y Brasil construyeron una ruta de diálogos con la intención de objetivar el proyecto y encaminarlo hacia la institucionalización de la propuesta; es decir, hacer de esta iniciativa una política de carácter estatal y no gubernamental. Puesto que la premisa es que nuestra comunidad debe tener una representación proporcional al peso demográfico y los aportes cotidianos que hacemos a la transformación de las realidades sociales de la nación y no depender de las voluntades del gobierno de turno para ocupar estas posiciones estratégicas para el Estado.
Este proyecto tiene en su horizonte ampliar la participación política de la comunidad afrocolombiana de la mano de la activación de una serie de estrategias entre las que se encuentran la formación de afrocolombianos en la carrera diplomática, asegurando el ingreso y permanencia en la Academia Diplomática San Carlos por medio de becas y financiación de los futuros estudiantes-diplomáticos, a través del sistema de inclusión diferenciada y diferencial, asegurando un porcentaje adecuado en la representación; sin que esta se limite a la gestión en el continente madre y posicionar la relación comunidad-movimiento social -Estado colombiano, a partir de la promulgación de un cuerpo de normas que orienten las acciones afirmativas que pueda gestar esta representación.
Las actividades de construcción de la propuesta formal, difusión por medios alternativos propios de las organizaciones que componen el movimiento social y el cabildeo realizado por su gestora, fueron los mecanismos mediante los que se dio forma a esta importante iniciativa. En esta ruta, divulgar la propuesta en el Periódico Afrobogotano, organizar conversatorios, conformar un equipo interdisciplinario que desempeñara el rol de impulsarlo, gestó las condiciones para avanzar en este propósito. Agendar visitas y diálogos con el Embajador de Colombia en Estados Unidos, acercarse al entramado organizativo de la comunidad afronorteamericana, recopilar datos de representación diplomática afrodescendiente en nuestra región e invitar congresistas– representantes y senadores- afrocolombianos a apoyar la iniciativa, fue parte de este detallado y silencioso trabajo.
Claro, entre los nuestros y nuestras hubo muchos que no apoyaron, desconocieron o quisieron desconocer la importancia de la propuesta; todo ello basado en un calculo político que solo piensa la inmediatez y el rédito clientelar o económico en cada acción que realizan. De entre el cúmulo de senadores y representantes convocados, Sha Dorina Hernández Palomino, palenquera y representante por el Pacto Histórico y parte de su equipo tomaron la vocería apoyando las sesiones de trabajo que terminaron en la elaboración final del proyecto y guiando las posibles puertas de entrada de este para, ser discutido en el próximo periodo legislativo. Hasta allí todo bien.
La gestora y el grupo impulsor tratando de fortalecer la construcción del sendero por el que transitará el proyecto, adelantó contacto con la representante de los colombianos y colombianas en el exterior la señora Carmen Felisa Ramírez Boscán, quien recibió con animosidad la iniciativa. Pero oh sorpresa, después de un silencio prudente y la poca intensidad en el dialogo con respecto a la propuesta, recibimos información de fuentes confiables y cercanas a la dinámica política de los partidos progresista cercanos al gobierno acerca del hecho de que la iniciativa va a ser presentada a nombre de ellos, excluyendo e invisibilizando el denotado trabajo realizado con anterioridad. Como si se tratara de una idea concebida por ellos y en demostración de la falta de eticidad que circula en el ambiente político en estos momentos, como si el trabajo realizado por el grupo de personas de nuestra comunidad, no hubiera tenido mayor importancia; es decir, los partidos progresistas en su búsqueda por ganar adeptos y abrir espacios para ellos, a nombre de otros pueblos y dinámicas se apropiaron del proyecto e iniciarán el proceso de radicación invisibilizando nuevamente los esfuerzos de personas de las comunidades y el movimiento social que germinalmente se lo pensaron, habilitaron espacios para fortalecerlo y finalmente lo construyeron.
Convencidos y convencidas de que el cambio que está viviendo el país puede beneficiar a todos los habitantes y en especial a los grupos étnicos, pero por favor, un poquito de ética. ¿Qué tienen que ver este tipo de acciones con un gobierno y unos partidos direccionados a volver a Colombia en potencia mundial de la vida? Hay que ser ético en el accionar político. EL CAMBIO SI… PERO CON ÉTICA, pues este tipo de comportamientos son los que debemos combatir para allanar los caminos de la paz y la reconciliación tan cacofoneada y poco sentida por parte de los políticos que en su alternatividad han empezado a convertirse en una suerte de pequeños gamonales tradicionales que ningunean comunidades, acallan, suplantan voces críticas y usurpan iniciativas; todo abanderado en la supuesta legitimidad popular que tiene este gobierno. La ética nos convertirá en potencia mundial de la vida, si los que la vociferan inician a mostrar respeto por el trabajo de las comunidades históricamente silenciadas. Seguros estamos excluir, invisibilizar, acallar o suplantar para endilgarse trabajos ajenos como propios no será la vía.
En esta oportunidad queremos ofrecer disculpas públicas, a la representante de los colombianos y colombianas en el exterior, la señora Carmen Felisa Ramírez Boscán; por la mal interpretación que se le dio a la información que se recepcionó por fuentes de terceros, ya que hemos conocido por fuentes fidedignas que el proyecto que está lideranto la Representante, “no” tiene correlación directa con el proyecto que nuestro equipo ha venido trabajando a lo largo de este tiempo” su proyecto va dirigido a las comunidades indigenas. Cabe resaltar que nos manifestó su interés en apoyarnos y aunar esfuerzos para trabajar mancomunadamente esta propuesta, que aportará al desarrollo de una se las comunidades más invisibiliodazadas en toda la historia del pais… la población afrodescendiente.
En días pasados, nuestro equipo y la Representante mensionada anteriormente, tuvimpos una reunión para esclarecer los hechos por los que se le acusaba y quedó muy claro su argumento es por ello que, en ese orden de ideas, hoy nosotros nos pronunciamos para honrar su nombre en buena fe.


