Periodismo prepago
«La ética no es una condición ocasional, sino que debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón«
Gabriel García Márquez
Joseph Pulitzer, uno de los referentes más importantes del periodismo contemporáneo, en su obra cumbre “sobre el periodismo”, en la que hace una reflexión entorno al papel de la prensa en la democracia describió “la independencia radical” como una de las características inherentes a esta actividad. Planteaba el pensador húngaro que un medio de comunicación no debía ser portavoz de ningún partido político ni de intereses corporativos.
En igual sentido, El Código Internacional de Ética Periodística aprobado por la UNESCO desde 1983 reiteró la responsabilidad social del periodista con la información precisa y completa. Todos estos postulados básicos en la formación de un comunicador social y que hacen parte del abc del correcto ejercicio de esta profesión, nunca habían sido tan pisoteados por los medios colombianos.
Un reputado periodista deportivo en su diario programa matutino transmitido en vivo por RCN Radio y en simultanea por el canal televisivo Win Sports inicia cada emisión con una perorata político electoral, en la que, sin disimular, hace una invitación a sus oyentes a votar por un candidato en particular. Desde luego, no es publicidad política pagada, parecen ser las directrices corporativas que se siguen reiterativamente en otros espacios de esa cadena radial.
Otra periodista que paso de ser candidata presidencial frustrada financiada por el dueño del medio en que trabaja, a fungir ahora como entrevistadora; sin siquiera sonrojarse y vulnerando las normas éticas de la profesión que ejerce utiliza los espacios mediáticos para adular a sus candidatos adeptos, hacerles entrevistas acomodadas en las que despotrica sobre un aspirante presidencial, y de manera temeraria infunde miedo colectivo para influir en la votación de sus oyentes.
Esos son solo dos casos de un panorama creciente de vulneración al principio constitucional del derecho a la información. Es decir; el derecho a informar y a recibir información veraz e imparcial. Porque, aunque no hay sanciones legales por violar los postulados éticos del periodismo, es un imperativo constitucional que los medios que operan mediante el uso de un bien público como es el espectro electromagnético, en un país en el que hay concentración en la propiedad de estos, generen acciones de responsabilidad social propiciando que la información que presentan sea veraz y equitativa.
No es censura exigir de los medios que presenten todos los puntos de vista posibles. Ni que abran espacios para que las posiciones que se cuestionan tengan garantías para hacer sus planteamientos. Ni que se presenten informaciones donde claramente no se revelan posiciones involucradas en ella. Ni que se irrespete al lector, oyente o televidente no expresando los conflictos de interés de quien opina o informa.

