De vuelta a la década perdida a través de la inteligencia digital

Por Última actualización: 12/09/2026

Saben ustedes, ¿Qué tema musical si se escuchó a finales de los 80s? La canción – No soy Automático –   del salsero puertorriqueño, Héctor Tricoche. De esta canción me gusta el estribillo que dice: “Como todo humano yo tengo mi limitación, no soy una máquina ni funciono con un botón”.  Yo la escuché conscientemente mucho después, porque para 1988 cuando se lanzó el tema, apenas yo tenía un año. Al contrario de otros Millennials, a mí sólo me toco la brisa de tres años de despedida de la década de los 80s, hoy por hoy, muy sonada en redes sociales, donde se le da permiso a la Inteligencia Artificial (IA) de usar fotografías propias y recrearlas con vestimenta o personajes de la “década perdida” en América Latina, los 80s.

Los 80s en América Latina fueron tiempos de estancamiento económico, endeudamiento con fondos internacionales e inflación. ¿Por qué se invita a recrear con IA la época de los 80s? ¿Será que todo pasado tiende a repetirse? No sé ustedes, pero yo he notado que las tendencias de moda son cíclicas transformándose en pequeños aspectos, y aunado a ello, el filósofo y teólogo keniano John S. Mbiti plantea: que nuestro tiempo es cíclico, y no lineal como plantea occidente, es decir, que la vida parece regresar continuamente a ciertos momentos, aunque cada retorno puede traer nuevas experiencias[1].

¿Estamos nosotros regresando a la “Década perdida” de América Latina? Ciertamente, seguimos el en Siglo XXI; pero, muchos países de la región están progresivamente retrocediendo para revivir las experiencias de reducción del gasto público, disminución de subsidios, control de los salarios, aumento de impuestos, y la devaluación de las monedas que en la “Década perdida” afecto fuertemente a países como Argentina, Chile, Perú, Venezuela y Colombia[2].  Así que, “cualquier parecido con la realidad es pura Coincidencia”.

Para mí, es relevante subrayar que este retroceso en la región latinoamericana, se está dando debido a, la utilización de tecnologías inteligentes. Todo una Ironía, dado que en lugar de llevarnos hacía las transformaciones futuras nos empuja a las dictaduras del pasado, perdón “Democracias”.   ¿Cómo se ha venido orquestando esta contradicción temporal?  Para nadie es un secreto, el fenómeno digital del uso de la Inteligencia Artificial para crear perfiles en redes sociales y suplantar a seres humanos ha sido la estrategia, que además ha promovido la desinformación y la agudización de la polarización política en la región.

En la investigación técnica que ha adelantado Blog – Hyperconectado.co, “plataforma de investigación (…) dedicada a combatir la desinformación digital en Colombia”[3] Plantean la existencia de “una extensa red internacional de bots[4] o cyborgs[5] que opera simultáneamente en Colombia y al menos cinco países más de América Latina, desplegando campañas para múltiples actores políticos de diferentes espectros ideológicos”[6],    Es decir que, esta red ofrece sus servicios al mejor postor,  bien sea de izquierdas o derechas.

Pero, ¿Qué ha logrado esta red internacional de Bots y/o Cyborgs?  A través de una actividad coordinada desde diferentes cuentas o perfiles en redes sociales han logrado posicionar narrativas que fortalecen a candidatos presidenciales de Ultraderecha en Bolivia, Chile, Honduras, Argentina, Perú y Colombia mediante la amplificación artificial de “contenido político, con el objetivo de distorsionar la percepción de lo que la ciudadanía realmente piensa o discuten y monetizar la actual polarización y fallas de seguridad de las redes”[7]

Esta red es un sistema automatizado que comercializa los Estados Democráticos, reduciendo las elecciones electorales a una mera transacción comercial. Desde esta visión,  se busca despojar a la ciudadanía  de toda injerencia en la elección de sus gobernantes y se  les instrumentaliza a través de una constante exposición a información parcializada y/o falsa por parte de medios de comunicación tradicionales, y redes sociales que con cuentas  artificiales de suplantación inteligente generan contenido político indiscriminado para validar posturas dictatoriales, y  a su vez,  ocultar uso desproporcional de la fuerza, la censura a medios de comunicación de oposición y la promoción del  exterminio de sus contradictores.

Este panorama plantea un gran desafío para la conservación de los Estados sociales de Derecho, en la investigación de Blog – Hyperconectado.co, se plantean dos cuestiones fundamentales:  1.” ¿Cómo tomamos decisiones informadas en una democracia cuando no podemos distinguir entre opinión genuina y propaganda automatizada?, y 2 ¿Cómo participamos en el debate público cuando no sabemos si estamos hablando con personas reales o con algoritmos diseñados para influenciarnos?”[8]

Imperativamente, necesitamos crear estrategias que contrarrestar este fenómeno digital de desinformación. Quizás, cómo hizo China, creo un sistema de regulación estatal definiendo obligaciones para las plataformas y control técnico de internet, con el objetivo de brindar ciberseguridad; combatir fraudes, desinformación y supervisar la opinión pública;  o, talvez como se  está tratando en Chile, donde se radico un proyecto de “Ley antibots”, aún en trámite,  que busca regular el uso de cuentas automatizadas en campañas; controlar el uso de inteligencia artificial en elecciones y plebiscitos; prohibir contratar, financiar u operar granjas de bots destinadas a hacer propaganda electoral; responsabilizar a quienes utilicen estas redes directamente o a través de terceros.

Aún tenemos camino por recorrer para explorar cómo recuperar nuestras democracias secuestradas por los mercenarios dueños de las redes de bots y cyborgs, porque a nuestro favor tenemos – “que la IA fue diseñada para obedecer, nosotros no”[9] –

[1] “The Kairos of kairos: Revisiting notions of temporality in Africa”, publicado en Stellenbosch Theological Journal.

[2] Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). (1996). América Latina y el Caribe: Quince años después. De la década perdida a la transformación económica, 1980-1995. Fondo de Cultura Económica

[3] https://blog.hyperconectado.co/index.php/acerca-de-la-empresa-hyperconectado-co/

[4] es una cuenta o programa automatizado que publica, comparte, sigue usuarios o responde en redes sociales sin que una persona controle cada acción. En política, los bots pueden utilizarse para difundir propaganda, amplificar una etiqueta, aparentar apoyo popular o atacar a un adversario. https://www.cambridge.org/core/books/social-media-and-democracy/bots-and-computational-propaganda-automation-for-communication-and-control/A15EE25C278B442EF00199AA660BFADD

[5] también llamado cuenta híbrida— combina automatización y manejo humano: algunos contenidos o interacciones los realiza un software y otros los publica o supervisa una persona. El Oxford Internet Institute los describe como cuentas en las que la automatización aumenta el volumen y la velocidad de actividad, mientras existe una curaduría humana para hacerlas parecer legítimas. https://demtech.oii.ox.ac.uk/wp-content/uploads/sites/12/2018/07/ct2018.pdf

[6] https://blog.hyperconectado.co/index.php/2026/01/28/como-un-fallo-de-codigo-revelo-una-red-internacional-de-bots-politicos-que-opera-en-colombia-de-cara-a-elecciones-regionales-y-de-presidencia-en-colombia

[7] https://blog.hyperconectado.co/index.php/2026/01/28/como-un-fallo-de-codigo-revelo-una-red-internacional-de-bots-politicos-que-opera-en-colombia-de-cara-a-elecciones-regionales-y-de-presidencia-en-colombia/

[8] https://blog.hyperconectado.co/index.php/2026/01/28/como-un-fallo-de-codigo-revelo-una-red-internacional-de-bots-politicos-que-opera-en-colombia-de-cara-a-elecciones-regionales-y-de-presidencia-en-colombia/

[9] Tomado del comercial protagonizado por Vivian Jenna Wilson, hija de Elon Musk  https://vanguardia.com.mx/tech/fue-disenado-para-obedecer-yo-no-vivian-jenna-wilson-aparece-en-comercial-que-desafia-a-elon-musk-IL23396916