Afroturismo ¿posibilidades de reparación?
Por: Loretta A.M Moreno
A propósito de las movidas que nos trae noviembre entre las muertes y renaceres, reflexiones sobre la que se ha gestado como reparaciones para el pueblo negro/afrocolombiano suscitan hoy plantear si el Afroturismo- a veces confundimos la palabra con Afrofuturismo, y podría ser lo mismo: el viaje- se vincula con la de reparaciones económicas y simbólicas para lxs descendientes de lxs Kongos, Mandingas, Ngolas, Yolofos, Yorubas, Carabalies, Ashantis y demás pueblos en este lado de las aguas saladas.
En el cerro de la popa donde la virgen de la candelaria patrona de Cartagena sea Yemanja u Oya quienes enmascaradas andan, a propósito de la conmemoración del 11 de noviembre por los movimientos de independencia gestados en Getsemaní donde un -negro- artesano Pedro Romero también participó o las tres cruces que protegen de Buziraco, porque no un Shango, parece importante traer este tema en auge a la opinión en Diáspora.
Cartagena y Cali para el país, han suscitado las inquietudes por la historia negra, la historia nuestra, caballero al grupo de turistas negros/afrodescendientes principalmente afronorteamericanos que andan en busca de la presencia de lxs hermanxs en las otras tierras de la “Amefrika”. Ciudades en las que es sabida la gran riqueza cultural de la que se vive en contradicción con la vida de las personas a las que esas practicas culturales les pertenecen.
Fuera de la ciudad amurallada y boca grande en la que se centra la mayor visibilidad del turismo para la ciudad, la presencia de la gente negra es ninguneada en la construcción de la ciudad. La gentrificación de Getsemaní, lo “exótico” del mercado de bazurto ¿cómo se relacionan con quienes viven en Nelson Mandela?, pues ya lo entenderíamos en “Chambacú: corral de negros” de Manuel Zapata Olivella. Por otra parte, “la sucursal del cielo” cuya narrativa de la salsa como “mix” que moviliza la presencia de visitantes en la ciudad, pocas veces relaciona que para que Nueva york sonara localmente una Buenaventura y los “polizontes” trajeron los “playss”.
Precisamente se suman inquietudes a qué es ser turista o andar de turista frente a quienes migran con papeles y quienes no, para conectar con la oferta cultural que te “abre las puertas” o te las cierra. Reconocemos que el turista (plata, money, cash) tiene un trato distinguido al “mochilero” o el inmigrante[1] y ello pasa por los sistemas de opresión que operan en los cuerpos no hegemónicos.
En la actualidad se viene desarrollando una apuesta por experiencias de turismo comunitario, ecoturismo afrocentradas movilizando las economías, contactos e intercambios y amplias narrativas sobre la ocupación de los espacios/territorios ya que bien decimos “la gente negra no se encuentra, se reencuentra”. Los referentes de la concientización ha sido la gente afrobrasileña, desmitificar las favelas o los quilombos y revitalizando la existencia Prieta.
En su contraparte si ya el turismo de los grandes hoteles y paquetes de viajeros promueven el conocer “las culturas” se ha sabido que ha sido en calidad de expropiación y/o exotización “de lo raro” pero no hay ningún vínculo de la experiencia y las personas, ejemplos San Andrés Islas, Capurganá, la misma Cartagena o la África safari; esto porque podemos indicar que ya ha habido presencia de lxs viajeros y operadores blancos mestizos de intermediarios en nuestros territorios, pero lejos del concepto de encuentro y reparación.
Para Cali existe una movida de personas negras/afrodescendientes locales y extrajeras por movilizar la Ruta de Afroturismo que si bien desde 2016 ya se vienen haciendo acercamientos desde las realidades de las personas y sus contextos tanto en el oriente de la ciudad como en los poblados del pacifico surcolombiano y norte del cauca – los montes oscuros-, en 2023-2024 por iniciativas organizativas se empieza a priorizar los servicios y la consolidación de alianzas de la diaspora, ejemplo de ello History Undergroud y Háblame Barrio. Por su parte desde Cartagena se vincula a San Basilio de Palenque y actualmente proyecto Afrocolombian experience de Beyond the wall pretende mostrar la oferta desde caribe y pacifico, aunque habría que esperar sus resultados.
Las secretarias de turismo municipales y departamentales promueven la formación y visibilización de las rutas, aunque “¿es moda y eso da plata? ¿quiénes son los operadores contratados? ¿con qué se queda el pueblo?”; por su puesto ello implica cule de responsabilidad de lo común y comprender el panorama más amplio que lo individual.
Lo importante sigue siendo la organización para la exigencia de derechos, la dignificación de nuestros pueblos, la generación de economías circulares (tour-transporte: caminata/bus/bicicleta, alojamiento/hospitalidad, gastronomía, traducción/interpretación, talleres u otros), las cuentas claras evitando las prácticas de corrupción/explotaciones aprendidas y fortalecernos como emprendedores/empresarios Prietxs.
[1] El uso de las comillas (“) o cursivas en algunas palabras pretenden resaltar un lenguaje coloquial y/o enfatizar en los planteamientos del texto

